viernes, 17 de mayo de 2013

EL TRIUNFO DE LA CANDIDEZ

Llovía a mares.Creo que define mejor la situación climática e esos momentos la expresión llover a mares..¡Sí!, personalmente la veo más equilibrada que la de llover a cántaros, pese a la indudable belleza plástica de esta última.


Abraham se subió al palco donde el día anterior había tocado el grupo verbenero "noche amena"...Cogió el micrófono con las dos manos y se puso de rodillas.De su boca salió una ingenua especie de saeta,como debieran ser todas las saetas del mundo en voz, y es que todas deberían ser tremendamente ingenuas a la vez que espontáneas.El silencio era sepulcral.Cuando iba por la mitad se irguió.Ahora parecía alzarse sobre el suelo.Era un lamento prolongado.Un tipo especial de saeta, pues aquí no se rezaba sino que lo verdaderamente importante era el sonido gutural. Un aullido largo del que no se sabía nada más.Un ¡Ay que dolor" prolongado en un intervalo de unos veinte a treinta segundos.Le llegó a salir una lágrima.Al acabar parecía como desvanecerse y se tiró al suelo,para acto seguido,y con la cabeza baja colocarse en cuclillas, alzando los brazos lentamente,jugando con sus dedos en acto de frenética seducción, sin saber bien a quien o que es lo que se desea, sin saber el beneficio que pudiera traer ello, pero haciéndolo.
El silencio, que hasta ahora era total se rompió. Los aplausos fueron en aumento. Abraham, emocionado, agradecía a los asistentes la devoción con la que fuera recibida su espontánea creatividad. Pero la triste realidad era que nadie había en la plaza de los mil deseos, como así llamaban al lugar donde estaba, en que antiguamente las parejas se veían a escondidas. Los aplausos eran los del sonido del viento al encontrarse con las hojas de los árboles, esa era la recompensa, por micrófono una botella de vino semivacía. Eso era lo que era y no otra cosa. Así pues, la realidad era más cruda, se presentaba en la forma de un día gris, como un pequeño huracán.


Mientras tanto, iba Andrómeda subiendo la empinada cuesta de la calle del Agravio que iba a dar al consistorio. A pesar del esfuerzo, no le faltaban fuerzas para ir cantando, al tiempo que daba grandes zancadas con sus piernas, que aun no siendo excesivamente grandes si estaban poseídas del atractivo sensual de la flexibilidad


¿Porqué esperar algo más de alguien
Que no se sabe si va a dar algo de más?,

¿no será mejor acaso y quizás preguntarle?.
¡Tu!, te estoy hablando a ti…,¿tienes algo para mi?;

Quizás diciendo así algo pueda surgir.


¿Porqué?, ¡OH, viento!,

¿Es cierto que a veces soplas tú y nada más?,
¿O es que yo no se ver

Donde parece crecer la oscuridad?.


Todo esto digo en disposición

Que no acierto a comprender
Aunque deberé presumirle una razón,

Una vitalidad en su fuerza por ser.


Pero. ¿Porqué se manifiesta en mi?,

¿porqué es entonces que digo esto
Y no lo contrario, su opuesto?,

¿Porqué me manifiesto al servicio de la complejidad
En este sencillo paisaje de luz,

Verde y pradera sensorial

De sensaciones etéreas con gotas de salinidad?


De Andrómeda se podría decir que era como una extraña criatura mitológica De labios grandes, con pronunciada comisura, que naciera extendida en zonas de grandes bosques dispersos, ojos negros saltones bañados del sabor de la gracia intuitiva.Bosques que unían pequeños núcleos de población de tonalidades verdes en sus formas de valles ondulantes circundados por sus ríos, igual que sus cabellos rizados bien tratados con el aire natural y la manteca del árbol karité.; poblados de un brillo espectral sus naturales senos, como dos colinas del amor abrigados en piel suave erosionada por el efecto del esperanzador amanecer cristalino que va dejando incertidumbre y placidez.
Ahora se dirigía hacia el consistorio del pueblo.El consistorio se hallaba justo detrás de la plaza de los mil deseos, donde estaba Abraham.Hasta el consistorio vamos.



-Pruebas de que a mediados del siglo X también algunos indagaban sobre la pista que podría dar con la batalla que cambiara el curso de la historia las tenemos en un manuscrito encontrado en el Himalaya, por decir un sitio elevado y de meditación. Śuddhodana escribía sobre ello. No solo en Occidente ocurría. Todo esto quiere decir que hay que remontarse mucho más atrás en el tiempo.-hablaba Teodoro, dentro del consistorio, sentado en el salón de plenos-


Era dicha casa consistorial de estilo neoclásico.Su fachada principal poseía un amplio corredor con el inequívoco juego simétrico de equilibrio y sobriedad ornamental que le corresponde.Posee dicho cabildo dos plantas.Ventanas grandes.Ocho en cada planta.Cada una con cuatro listones horizontales que partían de las anchas jambas.Estaban en el salón de plenos, el cual poseía un alto techo del que colgaba una enorme lámpara de araña. En medio del salón una mesa amplia y alargada que ocupaba en extensión las tres cuartas partes de la habitación

-Bien, no tengo yo constancia de tal manuscrito ni del tal Śuddhodana, y dudo mucho que lo que dices tenga credibilidad…-Decía Ezequiel, sentado y con las manos abiertas sobre la mesa-
 


-¡Que se busque!,¡existe!....,pero…,bien…Ejea…perdón…uf…-Teodoro tiene ahora un absceso de tos. Necesita Teodoro un poco de agua.¡Bien!, ya se la toma, y prosigue pues no se calla-.Perdón…,disculpadme si a bien tenéis conmigo paciencia…, …,esto…,¡donde iba?...¡Ah!.., ¡Sí!…,que se busque entonces las causas de tantos hechos que pasan desapercibidos y son cruciales, de la misma… -¡Ring!,¡Ring!,suena su teléfono-…manera…,¿Eh?.., -Se levanta Teodoro-¡Sí!..., -da pequeños pasitos por la sala-…, disculpen otra vez…,-habla ahora por el teléfono Teodoro -. ¡Que bien, cuanto me alegro mi pequeño amor, cenaremos entonces a las nueve y veremos la película juntos en el sofá, y fregaremos los cacharros tarareando a Frank Sinatra,¿Qué más se puede pedir? .-Aparta la boca del móvil que parece como si se lo quisiera comer y se pone a chillar mirando a los allí reunidos, intentando seguir la conversación iniciada antes de la interrupción telefónica -.Que se busque…,eso es…,, lo que a nosotros nos mandan que se busque.-Ahora Teodoro está un poco nervioso, se bloquea, tartamudea, suda los siete mares,le tiemblan las orejas y le pica la nariz.¡Pobre Teodoro!,puede parecer este decir piadoso quedar bien ahora, pero,y sin embargo, mas es que la verdad,a pesar de esos síntomas parece incólume, erguido y resplandeciente, dentro de su túnica blanca, como si fuese un monje en un elevador de unas grandes oficinas-.


-Como te decía querido Teodoro –decía de nuevo Ezequiel- , todo esto parece un ridículo montaje por tu parte. Tú, con tus invectivas, auxiliado por grupos de interesados vais difundiendo calumnias convenientemente disfrazadas de buenas disposiciones, y con la excusa de que sois escritor y adivino os lleváis al público para vuestra causa…


Al contrario que Teodoro, que llevaba una túnica blanca lucía Ezequiel una negra.


Al tiempo que así decía, una de las asistentes, la niña Raquel, hacía explotar una bolsa de palomitas con la palma derecha de su mano. Algunos se asustaron y se llevaron la mano al corazón, y al ver que lo que consideraban el ruido de un disparo no iba dirigido hacia ellos o ellas se mostraban más calmadas, dejando paso a estúpidas risotadas de la tranquilidad. Y es que, ¡claro!..., no se puede estar siempre en tensión. Luego de la tempestad viene la calma. Se puede vivir en tensión en medio de la calma también, pero…, Ah!, la risotada de la tranquilidad, en capitana se erigió del barco azar luego de tal afamada travesía en la que se veía en la oscuridad de la tempestad, y por circunstancias que no se sabrían predecir se giró el timón hasta que al fin y por fin, ya trajo igual rumbo que la risotada del trabajo bien hecho. Se consiguió pasar, no sin cierta dificultad otro día en la mar.


-Desalojen de la sala a esa niña. Pero bueno. ¿Esto que es? Un poco de seriedad,-decía el encargado de dirigir la mesa, Salomón-



Los tiempos habían cambiado en la política.El Ayuntamiento tenía para empezar que tener la representación de un o una menor de dieciséis, la niña Raquel en este caso.


-¡Eso es imposible!, representa la niña al pueblo. –quien así habla ahora era Esperanza, representante del ala izquierda del pueblo -


Ahora se trataba de buscar un lugar a la iniciativa teórica en lo legislativo del método popular también.Y de ello es de lo que ahora hablaban en el pleno. La presión que el sistema de turno de partidos sufriera en su contra a través de una población descontenta con sus políticos, vendidos al capital, trajo consigo la creación de nuevas fórmulas de expresión política, colindantes con,entre otras: de la voz de quienes caminan por las calles, de quienes labran los campos o se deprimen sin trabajo; también de los que sacan a pasear al perro o beben vino barato en las proximidades del metro, como es el caso de Abraham, que tendrá y tiene un sitio siempre en la intrahistoria, a través de grandes plumas de las genialidades, y no tan grandes también, de esa inmensa olla bullidora literaria.Un hueco también le harán las nobles almas de la fisionomía plástica en aceites cromáticos de lienzos vacíos que esperan aún por descubrir su espacio de luz arrolladora que abunde en las nuevas y generosas formas gravitatorias, o en las ilusiones depositadas de sabias e inquietas manos de quienes hacen girar el tormo impregnado de un primigenio barro que parece cubrir la atmósfera, o en las a veces procelosas palabras de la existencial rama filosófica del pagano existencialismo pero poseedora a la vez de un meritorio discurrir del verbo de la mente que se posiciona constantemente en muchos otros atributos .En fin…,un juego en el riesgo, una descripción de las pinceladas en la vida que a vista de muchas y muchos parece una ruina de vida, pero,¿porqué no le preguntamos a Abraham acerca de lo que el piensa de las otras vidas?,¿de la trama instigadora que acaba con tantos animales de la pradera, o niños que mueren de hambre?.



Mientras todo esto ocurre en las casas consistoriales afuera sigue lloviendo intensamente.Salimos pues, del consistorio.


-Pero. ¿Se puede saber donde diablos te habías metido, querida Andrómeda?,-quien así hablaba era Rufina, su amiga, que la estaba esperando sentada en la explanada contigua al Ayuntamiento, cubierta con un paraguas con dibujos de perros dálmatas.


-¿Y luego?-decía Andrómeda-


-¿Luego de que?-decía Rufina


-¡Luego!-decía Andrómeda


-¿Luego?.., esto…pero…, basta ya! Tienes que subir. ¡Llegas veinte minutos tarde! ¡Ay!, ¡Cuánto sufro por ti! ¿Por qué? ¡Un día tan importante!


-No pasa nada Rufina, subiré y ya está.Me entretuve en la calle del Agravio mientras observaba unas azucenas, eso es todo, no creo que sea tan grave la cosa como para ponerse tan histérica. Además, teniendo presente que un día todas y todos vamos a morir, ¿Qué delito es pues entretenerse a presenciar la belleza de las azucenas?, ¿no será pues sabia condición la de perderse en estos menesteres?


-Pero. ¿Como puedes decir así? Tu representas los deseos de mucha gente de bien...Ahí dentro se debaten cosas de enorme transcendencia para nuestras vidas…


-¿quiere ello decir que estas de las flores no lo son?


-¡Déjate de flores! Hoy empieza el debate natural, el de la candidez cuando viniese a desaparecer. Cualquier tipo de resolución que se tome será siempre positiva pa…


-Si cualquier tipo de resolución que se tome será siempre positiva. ¿Que es esto, entonces, sino que debería ser otra cosa? ¿Y soy yo la que vengo lenta mientras los procesos constitutivos abundan en la ambigüedad y la falta de valor? Dicho esto, ¿Es subsanable mi desliz? Creo que sí… ¿verdad?



- Pero tu obligación moral, el ejercicio de tus obligaciones, llegas tarde como si nada te importase.Aunque… ¡Está bien!, te seguiré el juego. Sea así entonces, pero, lo que hay es lo que hay y…


-No te preocupes, Rufina, yo haré que tiemblen los cimientos donde anida el descontento provocado por la ambigüedad y abandono, decía así Andrómeda mientras subía las escaleras que iban a dar al gran portalón de la entrada del Ayuntamiento



-Mientras, Abraham seguía en el palco de la plaza de los mil deseos.Una pareja compraba algo en una pequeña tienda.Una niña iba con ellos.Al ver ahora a Abraham lo solo que estaba, envuelto en una manta y a punto de quedarse dormido, la niña corrió hasta él y timidamente, sin que Abraham se diese cuenta le dejó una bolsa llena de caramelos



-Jane ¡Come here!-decía una voz desde la tienda-


-La niña volvía sus pasos mientras musitaba –It’s for you…, it is for you…-


-De repente, como por arte de magia, Abraham recobró vida


Así pues, unos lucían dentro del consistorio túnicas blancas y otros túnicas negras.Quienes estaban dentro de ellas representaban a los políticos tradicionalistas de la antigua clase corrupta, que ahora formaban dos corrientes dentro del mismo partido, la corriente blanca y la corriente negra, como cistercienses y benedictinos.Los únicos que se opusieron a la iniciativa del revisionismo dentro de todos quienes representaban al consistorio fueron los "túnicas negras" o "benedictinos" como así se conocía al ala más conservadora de los políticos tradicionalistas del Partido Regeneracional


Un alguacil anuncia la llegada de Andrómeda.Llegó a tiempo para su turno.En realidad la mesa era demasiado grande para tan pocos representantes.Quitando al Presidente de la mesa Amonón estaban la niña Raquel ,los dos del Partido Regeneracional,tres del ala izquierda del Partido de la Izquierda integral, uno del Partido de la Revolución,otro de la denominada Legión Combatiente y Andrómeda, la elegida en representación de la nueva corriente del árbol de la ciencia, en este caso de la rama de las letras

Toca el turno de Andrómeda.Ella sabe bien que tiene veinte minutos para exponer sus puntos de vista a favor del revisionismo


-¿Cuándo fue que se libró la batalla que supuso el fin de la candidez?¿Bien!,después de la decisión de la conveniencia del revisionismo histórico es hora de poder dirimir si existió una condición natural de suprema sabiduría que se opusiera algún día a la tiranía,o si por el contrario el hecho de tal ejercicio combativo de dicha oposición violenta sea contraria a la ley natural,es decir, para entendernos, si es moral o no y luego por costumbre poder llegar a ser lícito defenderse de la injusticia con la violencia.Así pues,es un hecho de enorme transcendencia el haber llegado hasta aquí.Significa reconocer el peligro que suponen ciertas formas de gobierno que atribuyen composiciones que se tienen que ir desalojando de nuestros hábitos de comportamiento, formas de expresión tiránicas al servicio de la usura.Cualquiera que investigue un poco en las raíces llegará a darse cuenta de que hubo un momento en que nuestra disposición en la tierra era más acorde con lo que a ella nos unía.La evolución de la especie no fue por el camino que a muchas y muchos gustaría pero es lo que hay.Aún así es curioso observar las diferencias entre unos y otros de nosotros,homimnidos de la tierra.En este mundo tan retorcido donde se dan brillo y esplendor a los conceptos de raza superior según sean las posibilidades de cada quien…


-Raza superior es la mía sobre la tuya, gilipollas.-decía ahora Filemón, del partido de la legión combatiente-


Al decir esto, la niña Raquel dirigió violentamente sus finos ojos hacia Filemón, que ahora era presa de un extraño dolor y convulsiones.


-Pide perdón-decía la niña Raquel-, acto seguido dirigió una tierna mirada llena de amor hacia Andrómeda


-Niña idiota. ¡Que dices!...,¡Ah!...¿res tu la causa de mi dolor?...,¡Ah!...,¡déjame!...,ya…,entiendo…,¡Que dolor! Se trata de un golpe de estado bolchevique… ¡Ah!


-Pide perdón y muere…-Volvía a mirar violentamente la niña R aquel a Filemón-


-Pero, esto no puede ser.Esto es un acto extremadamente grave-decía Amonón,el presidente de la mesa-,con cara de estupefacción-Alguacil,que se presenten las fuerzas de seguridad lo…,Ah!...,¡que dolor!Ahora era Andrómeda quien miraba con sus ojos negros saltones a Anomóm,el presidente de la mesa.¡Ah!...,pero…¡de donde salís!


Ahora la situación era que Filemón y el presidente de la mesa estaban totalmente calcinados.Era una situación de lo más confusa.Andrómeda intentaba dar explicaciones a los asistentes.Ella intentaba explicar que no entendía nada de lo que estaba sucediendo.Juraba que ella no tenía poderes.Sin embargo lo de la niña Raquel era otra cosa.No paraba de reír cómplicemente.- ¡Soy yo!, ¿lo entiendes ahora?-le decía a Andrómeda-represento a la candidez que vuelve a renacer


María Roldana, la representante del Partido de la Revolución estallaba de júbilo. -¡Viva!..., esto es increí..., pero no, no no es increíble, esto es algo que solo sabe que puede pasar quien ama la revolución.Sí, eso es… ¡Viva la Revolución!-


Los del Partido Regeneracional intentaron escapar, de hecho Ezequiel "el benedictino"

De su ala más conservadora llegó hasta la salida, pero cuando estaba en el corredor le estaba esperando la niña Jane, la que le diera los caramelos a Abraham.Fue allí calcinado también.Mientras tanto Teodoro, el que quería llegar a casa para tararear con su mujer las canciones de Frank Sinatra, Teodoro "el cisterciense" estaba pálido. ¡No!, a mí no, nosotros trajimos buenas co…, fue calcinado también por Raquel, no hubo piedad. os representantes del partido de las izquierdas moderadas respiraban tranquilos después de oír las palabras de Raquel:


-Id con cuidado, Sin entorpecer el camino de la revolución, pues tenéis todas las de perder.Iros a casita, y pensar bien. ¿Acaso no sabíais que esto iba a suceder?


Ahora cesara de llover y la gente transitaba la plaza de los deseos.Como hipnotizados, muchos de sus transeúntes dirigían sus pasos hacia el palco en donde Abraham se encontraba, quien repetía una y otra vez los mismos versos:


En la plaza de los deseos una niña me dio su amor
Un amor de caramelo y candidez,
Y yo solo puedo decir que desde este momento
Vuelve a renacer la luz perdida en el anochecer.




 

 
a rel="license" href="http://creativecommons.org/licenses/by/3.0/deed.es_CO">Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.

O TRIUNFO DA CANDURA

Chovia em abundância.Abraham subiu-se ao camarote onde no dia anterior tinha tocado o grupo “noite amena”.Apanhou o microfone com as duas mãos e pôs-se de joelhos .De sua boca saiu uma espontánea Saeta,como devessem ser todas as Saetas do mundo em voz.E é que todas deveriam ser tremendamente ingénuas ao mesmo tempo que espontáneas.O  silêncio sepulcral.Quando ia pela mitade erguiu-se.Agora parecia se alçar sobre o chão.Era um lamento prolongado,um tipo especial de Saeta, pois aqui não se rezava senão que simplesmente se queixava. Um uivo longo do que não se sabia nada más.Um ¡Ai que dor” prolongado num intervalo de uns vinte a trinta segundos.Ao  acabar pareceu como se desvanecer e se atirou ao chão,para fato seguido,e com a cabeça baixada colocar-se de cócoras,alçando os braços lentamente,jogando com seus dedos em ato de frenética sedução, sem saber bem a quem ou que é o que se deseja, sem saber o benefício que pudesse trazer isso, mas o fazendo.

O silêncio,que até agora era total  rompeu-se.Os aplausos foram em aumento.Abraham,emocionado, agradecia aos assistentes a devoção com a que fosse recebida sua espontaneidade.Mas a triste realidade era que  ninguém estava  na praça dos mil desejos, como assim chamavam ao lugar em que antigamente os casais se viam as agachadas. Os aplausos eram os do som do vento ao achar-se com as folhas das árvores;essa era a recompensa, por microfone uma garrafa de vinho semi-vacía. Isso era o que era e não outra coisa. Por conseguinte, a realidade era mais crua, apresentava-se na forma de um dia cinzento,como um pequeno furacão.

Enquanto, ia Andrómeda subindo a empinada custa da  rua do Agravio que ia dar ao consistorio. Apesar do esforço, não lhe faltavam forças para ir cantando, ao mesmo tempo em que dava grandes passadas com suas pernas, que ainda não sendo excessivamente grandes estavam possuídas do atrativo sensual da flexibilidade

¿Porquê esperar algo mais de alguém
Que não se sabe se vai dar algo a mais?,
¿Não será melhor talvez e quiçá lhe perguntar?.
¡Ti, estou a falar-te a ti…,¿tens algo para mim?
Quiçá dizendo assim algo possa surgir.
¿Porquê?, ¡OH, vento!,
¿É certo  que às vezes sopras ti  e nada mais?,
¿Ou é que eu não se ver
Onde parece crescer a escuridão?.

Tudo isto  digo em disposição  
Que não acerto a compreender
Ainda que deverei presumir-lhe uma  razão,
Uma vitalidade em sua força por ser.
Porém, ¿ Porquê manifesta-se em mim?,
¿porquê é então que digo isto
E não o contrário, seu oposto?,
¿Porquê manifesto-me ao serviço da complexidade
Nesta singela paisagem de luz,
Verde e pradaria sensorial
De sensações etéreas com pingas de salinidade?

De Andrómeda poder-se-ia dizer que era como uma estranha criatura mitológica De lábios grandes, com pronunciada comisura, que nascesse estendida em zonas de grandes bosques dispersos, olhos pretos saltões banhados do sabor da  graça intuitiva.Forestas que uniam pequenos núcleos de população de tonalidades verdes em suas formas de vales ondulantes circundados por seus rios, igual que seus cabelos encaracoados e bem tratados com o ar natural e a manteiga da árvore karité.; povoados de um brilho espectral seus naturais seios, como duas colinas do amor abrigadas em pele  suave, erodidas pelo efeito do esperançador amanhecer cristalino que vai deixando incerteza e placidez.

Agora dirigía-se para o consistorio do povo. O consistorio se achava justo por trás da  praça dos mil desejos, onde estava Abraham.Até o consistorio vamos.

-Provas de que em meiados do século X  também alguns indagavam sob a pista que poderia dar com a batalha que mudasse o curso da história as temos num manuscrito encontrado no Himalaya,por dizer um lugar elevado e de meditação.Śuddhodana escrevia sobre elo.Não só em Occidente ocurria.Tudo isto quer dizer que há que se re-montar bem mais atrás no tempo.-Quem assim falava era Teodoro da ala chamada de centro-esquerda do Partido pela Regeneração.

-Bem, não tenho eu constancia de tal manuscrito nem do tal Śuddhodana. E duvido muito que o que dizes tenha credibilidade…-Dizia Ezequiel,da ala conservadora do Partido pela Regeneração

-¡Que se procure!,¡existe!....,mas…,bem…ejem…perdão…ufa…Teodoro tem agora um absceso de tosse. Precisa Teodoro um pouco de água.¡Bem!, já lha toma,e prossegue, pois não se cala-…,-perdão…,desculpem-me se a bem teneis comigo paciência…, isto…,¿onde ia?...¡Ah!...,Sim…,que se procure então as causas de tantos fatos que passam desapercibidos e são cruciais, da mesma… -¡Ring!,¡Ring!-,soa seu telefone- maneira…,¿Eh?...,¡Sim!...,…,desculpem outra vez…,-fala agora pelo telefone Teodoro. ¡Que bem,quanto me alegro meu pequeno amor,cearemos então às nove e veremos a pelicula juntos no sofá, e fregaremos a loiça  tarareando a Frank Sinatra,¿Que mais se pode pedir? .Aparta a boca do móvel que parece como se lho quisesse comer e se põe a gritar olhando aos ali reunidos, tentando seguir a conversa iniciada dantes da interrupção telefónica -que se procure…,isso é…, o que a nós nos mandam que se procure…,-Agora Teodoro está um pouco nervoso.Teodoro, pois, se loqueia…tartamudea,sua os sete mares,tremem-lhe as orelhas e pica-lhe o nariz.¡Pobre Teodoro!,pode parecer este dizer piedoso ficar bem agora,mas,e no entanto,mas é que permanece igual de erguido e dentro de sua túnica branca,como se fosse um monge nuns grandes escritórios.

-Como te dizia,caro Teodoro,tudo isto parece uma ridícula montagem por tua parte.Ti com tuas invetivas,auxiliado por grupos de interessados ides difundindo calunias convenientemente disfarçadas de boas disposições; e com a desculpa de que sois escritor e adivinho..ghe,ghe…,vos levais ao público para vossa causa,-Dizia Ezequiel-

Ao invés que Teodoro, que levava uma túnica branca luzia Ezequiel uma preta.

Ao mesmo tempo em que assim dizia ele, uma das assistentes, a menina Raquel, fazia explodir um saco de pipocas com a palma direita de sua mão. Alguns se assustaram e se levaram a mão ao coração, e ao ver que o que consideravam o ruído de um disparo não ia dirigido para eles ou elas se mostravam mais acalmadas, deixando passo a estúpidas risadas da tranquilidade. E é que, ¡claro!..., não se pode estar sempre em tensão. Depois da tempestade vem acalma-a. Pode-se viver em tensão no meio de acalma-a também, mas…, Ah!, a risada da tranquilidade.Em capitã se erigiu do barco casualidade depois de tal afamada travessia na que se via na oscuridade da tempestade, e por circunstâncias que não saber-se-iam predizer  girou-se o timão até que ao  fim e por fim, já trouxe igual rumo que a risada do trabalho bem feito. Conseguiu-se passar, não sem certa dificuldade outro dia na mare.

-Desalojem da sala a essa menina. Mas bom. ¿Isto que é? Um pouco de seriedade,-dizia o encarregado de dirigir a mesa, Salomão

 Os tempos tinham mudado na política.A Prefeitura tinha para começar que ter a representação de um ou uma menor de dezasseis, a menina Raquele, neste caso.

 -¡Isso é impossível!, representa a menina ao povo. –quem assim fala agora era Esperança, representante da ala esquerda do povo. -Não pode-se  desalojar a ela.

 Agora se tratava de procurar um lugar à iniciativa teórica no legislativo do método popular também.E disso é do que agora falavam no plenário. A pressão que o sistema de turno de partidos  sofresse em seu contra através de uma  população descontenta com seus políticos, vendidos ao capital, trouxe consigo a criação de novas fórmulas de expressão política, colindantes com,entre outras: da voz de quem caminham pelas ruas, de quem lavram os campos ou se deprimen sem trabalho; também dos que ficam passeando ao cão ou bebem vinho barato nas proximidades do metro, como é o caso de Abraham, que terá e tem um lugar sempre na intrahistoria, através de grandes canetas das genialidades, e não tão grandes também, dessa imensa panela bulidora literária.Um oco também fá-lhe-á as nobres almas da fisionomia plástica em azeites cromáticos de telas vazias que esperam ainda por descobrir seu espaço de luz enroladora que abunde nas novas e generosas formas gravitatorias, ou nas ilusões depositadas de sábias e inquietas mãos de quêm fazem girar o tormo impregnado duma primigenia lama  que parece cobrir a atmosfera, ou nas a veces procelosas palavras da existencial ramo filosófica do pagão existencialismo,mas poseedora  ao mesmo tempo de um  meritorio descurrir  do verbo da mente que se posiciona constantemente em muitos outros atributos Em fim…,um jogo no risco, uma descrição das pinceladas na vida que a vista de muitas e muitos parece uma ruína de vida, mas,¿porquê não lhe perguntamos a Abraham a respeito do que  pensa das outras vidas?,¿da trama instigadora que acaba com tantos animais da pradaria, ou meninos que morrem de fame?.

Enquanto tudo isto ocorre na casas consistorial,afora segue chovendo intensamente.Saimos pois, do consistorio.

-Mas. ¿Pode-se saber onde diabos te tinhas metido, minha cara  Andrómeda?,-quem assim falava era Rufina, sua amiga, que a estava a esperar sentada na explanada contígua à Prefeitura, coberta com um paraguas com desenhos de cães dálmatas.

 -¿ Então?-dizia Andrómeda-

 -¿ Então que?-dizia Rufina

 -¡ Então!-dizia Andrómeda

-¿ Então?.., isto…mas…, basta já! Tens que subir. ¡Chegas vinte minutos tarde! ¡Ai!, ¡Quanto sofro por ti! ¿Por que? ¡Um dia tão importante!

-Não passa nada Rufina, subirei e já está.Me  entretuve na rua do Agravio enquanto observava umas açucenas, isso é tudo;não acho que seja tão grave a coisa como para se pôr tão histérica. Ademais, tendo presente que um dia todas e todos vamos morrer, ¿Que mau é,pois,entreter-se  a presenciar a beleza das açucenas?, ¿não será pois sábia condição a de se perder nestes mesteres?

-Mas. ¿Como podes dizer assim? Ti representas os desejos de muita gente de bem...Aí dentro debatem-se coisas de enorme transcendência para nossas vidas…

-¿quer isso dizer que estas das flores não o são?

-¡Deixa-te de flores! Hoje fala-se de defender-se do que nos agravia com a violência também.Do lícito e o natural, dos días nos que a candura viesse a desaparecer.Qualquier tipo de resolução que se tome será sempre positiva pa…

-Se qualquer tipo de resolução que se tome será sempre positiva. ¿Que é isto, então, senão que deveria ser outra coisa? ¿E sou eu a que venho lenta enquanto os processos constitutivos abundam na ambigüedade e a falta de valor? Dito isto, ¿É subsanável  meu deslize? Acho que sim… ¿verdade?

- Mas tua obrigação moral, o exercício de tuas obrigações, chegas tarde como se nada te importa-se,embora…, ¡Está bem!, seguir-te-ei o jogo. Seja assim então, mas, o que há é o que há e…

-Não te preocupes, Rufina, eu farei que tremam os alicerces onde aninha o descontentamento provocado pela ambigüedade e abandono-,dizia assim Andrómeda enquanto subia as escadas que iam dar ao grande portalão da entrada da Prefeitura

-Enquanto, Abraham seguia no camarote da praça dos mil desejos. Uns casais compravam algo numa pequena tenda.Uma menina ia com eles.Ao ver agora a Abraham o sozinho que estava, envolto numa manta e a ponto de ficar dormido,a menina correu até ele,e timidamente, sem que Abraham parece-se dar-se conta lhe deixou um saco cheio de rebuçados.

-Jane ¡Come here!-dizia uma voz desde a loja-

-A menina voltava seus passos enquanto musitava –It’s for you…, it is for you…-

-Enquanto, como por arte de magia, Abraham recobrou vida

Por conseguinte, alguns luziam dentro do consistorio  túnicas brancas e outros túnicas pretas. Eram os políticos tradicionalistas da antiga classe corrupta, que agora formavam duas correntes dentro do mesmo partido, a corrente branca e a corrente preta.C omo cistercienses e benedictinos.Os únicos que se opuseram à iniciativa do revisionismo dentro de todos quem representavam ao consistorio foram os “túnicas negras” ou “benedictinos” como assim se conhecia à asa mais conservadora dos políticos tradicionalistas do Partido pela Reegeneração.

Um aguazil anuncia a chegada de Andrómeda.Chegou  a tempo para seu turno.Em realidade a mesa era demasiado grande para tão poucos representantes.Sem o Presidente da mesa Salomão, estavam a menina Raquel ,os dois do Partido pela Reegeneração,três da ala esquerda do Partido da Esquerda integral moderada,, uma do Partido da Revolução,outro de a denominada Legão Combatente e Andrómeda, a eleita em representação da nova corrente da árvore da ciência, neste caso do ramo das letras

É o turno de Andrómeda.ela sabe-a bem que tem vinte minutos para expor seus pontos de vista a favor do revisionismo-Fala ela-

-¿Quando foi que se livrou a batalha que supôs o fim da candura?¿Bem!,após a decisão da conveniência  do revisionismo histórico, é hora de poder dirimir se existiu uma condição natural de suprema sabedoria que se opusesse algum dia à tiranía,ou se  pelo contrário o fato de tal exercício combativo de dita oposição violenta seja contrária à lei natural.Isto é, para entender-nos, se é moral ou não, e depois por costume poder chegar a ser lícito defender da injustiça com a violência.Assim pois,é um fato de enorme transcendência.O ter chegado até aquí significa reconhecer o perigo que supõem certas formas de governo que atribuem composições que se têm que  ir desalojando de nossos hábitos de comportamento, formas de expressão tiránicas ao serviço da usura.Qualquier que pesquise um pouco nas raízes chegará a se dar conta de que teve um momento em que nossa disposição na terra era mais conforme com o que a ela nos unía.A  evolução da espécie não foi pelo caminho que a muitas e muitos gostaria mas é o que há. Mesmo assim é curioso observar as diferenças entre uns e outros de nós, homimnidos da terra,neste  mundo tão retorcido onde se dão brilho e esplendor aos conceitos de raça superior segundo sejam as possibilidades da cada quem…

-Raça superior é a minha sobre a tua, palerma-dizia agora Filemão, do partido da legão combatente-

Ao dizer isto, a menina Raquele dirigiu violentamente seus finos olhos para Filemão, que agora era presa de uma estranha dor e convulsões.

-Pede perdão-dizia a menina Raquele-, ato seguido dirigiu uma terna mirada a Andrómeda.

-Menina idiota. ¡Que dizes!...,¡Ah!...¿Erês tI a causa de minha dor?...,¡Ah!...,¡deixa-me!...,já…,entendo…,¡Que dor! Trata-se de um golpe de estado bolchevique… ¡Ah!-queixava-se assim Filemão-

-Pede perdão e morre…-Voltava a olhar violentamente a menina Raquele a Filemão -

 -Mas,¡isto não pode ser!.É um ato extremamente grave-dizia Salomão,o presidente da mesa-,com cara de estupefação-.Aguazil,que se apresentem as forças de segurança o…,Ah!...,¡que dor!Agora era Andrómeda quem olhava com seus olhos pretos saltões a Salomão,o presidente da mesa.¡Ah!...,mas…¡de onde saís!

Agora a situação era que Filemão  e o presidente da mesa estavam totalmente calcinados.Era uma situação do mais confusa.Andrómeda tentava dar explicações aos asistentes.Ela tentava explicar que não entendia nada do que estava sucedendo.Jurava que ela não tinha poderes.Embora, o da menina Raquele era outra coisa.Não parava de rir cómplicemente.- ¡Sou eu!, ¿entende-lo agora?-dizia-lhe a Andrómeda-represento à candura que volta a re-nascer.

-María Roldã a representante do Partido da Revolução estoirava de júbilo. ¡Viva!..., isto é increí..., mas não, não não é incrível, isto é algo que só sabe que pode passar quem ama a revolução.Sim, isso é… ¡Viva a Revolução!

Os do Partido pela Regeneração tentaram escapar, aliás Ezequiel, alias  “o benedictino”  chegou até a saída, mas quando estava no corredor  lhe estava a esperar a menina Jane, a que lhe desse os caramelos a Abraham.Foi  ali ele calcinado também. Enquanto, Teodoro, o que queria chegar a casa para  tararear com sua mulher as canções de Frank Sinatra, Teodoro “o cisterciense” estava pálido. ¡Não!, a mim não, nós trouxemos boas coi…, foi calcinado também por Raquele.Não teve piedade para com ele.Os representantes do partido das esquerdas moderadas respiravam tranquilos após ouvir as palavras de Raquele:

-Vão com cuidado, sem entorpecer o caminho da revolução, pois tendes todas as de perder.Irvos-a casinha,, e pensar bem. ¿Talvez não sabíeis que isto ia suceder?

Agora cessara de chover e a gente transitava a praça dos desejos.Como hipnotizados, muitos de seus transeúntes dirigiam seus passos para onde Abraham se  encontrava, quem  repetia uma e outra vez os mesmos versos:

 Na praça dos desejos uma menina deu-me seu amor
Um amor de caramelo e candura
E eu só posso dizer que desde este momento
Volta a renacer a luz perdida no anoitecer.

 


Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.

miércoles, 8 de mayo de 2013

UN CASO EXTRAÑO


Luego de hacer el amor con ellas,con sus flores, con el estilo de sus suaves caricias,con las flores de ella,la primavera; y sutiles dedos que llevaban el secreto a la boca ,para dejar un olor fresco en la ribera; o si bien subía a la montaña por la ladera,dejando atrás su falda y con alegres tonalidades ella,la primavera, degustaba el aire que sobresalía de los pulmones de plácidas constelaciones amorosas en suspiro errante, todo en la órbita de Eros parecía encontrarse

Vulcana baila ahora una danza.Ella, quien creyera ser una diosa, mientras su boca calla.Un,dos,tres pasitos a la izquierda,un semigiro con acto de leve genuflexión para luego elevarse altiva,mirándole a los ojos dulcemente.Y la otra,la que era asi observada,que aparece recostada en la fina hierba recortada,como en un tendido pasadizo del amor que va unido al deseo y  fuego de pasión.Lentamente se levanta como hipnotizada acercándose a Vulcana.

No se puede hablar de consumar un futuro esplendor si no existe una fértil tierra para la siembra.

 -Dame tu mano,vulkana,acaricia mis senos y yo los tuyos.

-Primero comete esta Rosa,Matrioska,la que yo te ofrezco.

Pues ya sabemos el nombre de la otra, Matrioska,una joven rusa que dicen de ella,algo exageradamente,que descendía de los Zares. Poseía un cabello dorado que plácidamente le bajaba hasta sus delicados hombros y una piel fina como la arena del desierto.Vulkana y Matrioska, Matrioska y Vulcana simultaneando:

 -Pero…,¿y porqué tengo que comerme una rosa para poder tocarte los senos? -decía Matrioska-

 -Porque soy una Diosa, y así te ordeno.-decía  Vulcana-

 -¡Que cosas más raras me pides!.Además…está llena de espinas…-decía Matrioska-

 -Si no te comes la rosa no puedes acariciarme,¿entiendes? .-decía  Vulcana-

 -Desde luego que no.Igual es que soy yo muy tonta,no lo sé.Pero carece de sentido. -decía Matrioska-

 -En el amor,se debe obedecer a los caprichos de la otra,y más,como en este caso,si se trata de una diosa. .-decía Vulcana-

 -Pero…,primero fui yo quien te ofreció mis senos para ser acariciados y así yo saborear los tuyos.Así que,en tal caso,y como tu dices ser una Diosa. ¡Respóndeme!. ¿Será o no a mi a quien corresponda primero la potestad en privilegio por haber preguntado antes? -decía Matrioska-

 -Claro es que no, porque yo soy una diosa…-decía Vulcana-

-Pues no soy yo quien esté de acuerdo con ello.Yo quería amor contigo y tu me dices que primero me coma una rosa.¡Vaya tontería!.Esos privilegios,¿porqué?.Hay gente en la vida que se creen Diosas y Dioses,como es tu caso… -decía Matrioska,al tiempo que le interrumpía Vulcana-

 -Yo no soy ningún caso, sino un hecho en aparente estado carnal ,una Diosa en el trabajo.Los placeres terrenales para disfrutarlos conmigo…¿no entiendes que si yo me rebajo a tu estado,tu tienes que someterte al mío?

Tú dices ser una Diosa,mas hablas como ser humano al decir cosas tan mortales.Yo soy más sencilla que eso.Quizás sea como una semilla de invernadero.-y al decir esto,Matrioska,con su mano izquierda abrió la resistente lona que iba a dar a La Meca.donde estaba la puerta de la jaima, y silbó con fuerza-Al poco rato  Tombili,Tumbiliti,Timbilicín y Tumbiliconcito se personaban delante de ella,colocándose en una fila horizontal.El primero un poco más grande que los otros dos y así sucesivamente.La mayor de todas y suprema era ella, Matrioska y así hasta Tumbiliconcito

-¡Volverás!,recuérdalo.Y cuando vuelvas tendrá que ser con la flor que crece en el monte de los deseos,la única flor que existe de esa especie tan solitaria. .-decía así Vulcana-

Las telas de tonalidades entre verdes y color tierra con dibujos de camellos y palmeras en lo que parecía un idílico oasis se robustecieron por el golpe de las ondas luminosas de condición natural,y con ello pareciera que cobraba vida el espíritu del desierto.

Vulcana se creía una Diosa, y de ella,de Matrioska, decían que venía de los Zares. ¿Qué es mejor o qué es peor?, ¿de qué punto de vista neutral partimos? ¡Una diosa y  una monarca! Ellas no lo son, pero de una manera u otra fingen serlo.Pero da igual. Están en la misma órbita del amor por diferentes motivos.¿El amor?.El caso es que de algún modo...;¡Bueno! Lo que se puede decir es que el destino las unió,si esas cosas hace el destino, en caso claro está, de que se sepa el origen, o por lo menos se investigue, pues si este es inpreciso  permaneceremos en las tinieblas más absolutos.Así pues,destino y origen son la misma cosa y nada más que eso, se puede también establecer, es decir, todo es mentira excepto …¡en fin!.Vulcana y Matrioska,cada una con sus intereses.Sus cuerpos estuvieron a punto de rozarse.Ahora Matrioska volvía a Moscú,con sus cuatro acompañantes, con sus fieles escuderos, Tombili,Tumbiliti,Timbilicín y Tumbiliconcito

Igual eres tú la que tengas que venir hasta mi,¡nunca se sabe! .-le decía ahora Matrioska a Vulcana enérgicamente,a modo de despedida.

Alguien, en algún lugar de la tierra, sabía también de la existencia de Vulcana, o más bien será mejor decir que conocía su secreto. Ese lugar estaba en La Selva Negra. Dicho así parece que estamos hablando de África, ¡pero no!. Uno de los estados federados de Alemania es Baden-Wurtemberg donde se encuentra las cadenas montañosas de tan singular nombre

-Bien conocido es que quienes esconden más enigmas en la tierra son los topos, pues un secreto puede llegar a ser una miga de pan, dependiendo de los ojos que la miren. Hay también rastro de otros secretos, como la huella que  fijaron en la corteza del árbol  nuestra madre y nuestro padre…-Quien así hablaba era Karl con su hermano Herman, en la mansión que poseían en Friburgo -

-Sí, lo recuerdo perfectamente, cuando bajaban al río. Eran jóvenes y se decían cosas al oído delante de los demás. Había menos libertad  pero mucha más unión e ilusión. Ahora, la vida parece una caricatura que vuela acelerada a ninguna parte. .-decía Herman-

-¿Libertad?, bonito nombre y nada más.-sentenciaba Karl-Pero...,¡bajemos al río!, Herman.

 
Herman y Karl unidos, Karl y Herman…Dos hermanos gemelos de aspecto intachable que entre los dos frisarían los cuarenta años. Ahora bien,a partir de la muerte de la madre y el padre,tres años atrás, en un accidente de coche, bajando las pronunciadas laderas de la montaña que iban a dar a la ciudad desde la mansión la relación entre los dos cambió. Empezaron a no llevarse tan bien.

Karl, ahora, solía irritarse con mayor frecuencia de lo normal por cosas que aparentemente no debieran de ofrecer una importancia mayor ,aunque intentaba a la vez consolar a su hermano, que era de espíritu más débil y vulnerable .Herman se refugiaba más en sí mismo, con lo que fortalecía un estado de ánimo y disposición que parecía despreciar la energía vital que le rodeaba, manifestándose así  su devenir en la envoltura de un chico exageradamente introvertido.-¿Porqué?-,solía preguntarse él, -¿si yo era de tierna infancia prematuramente feliz.¿Quizás sea por eso?-.Una cosa seguían haciendo juntos.Ir a pescar al río.Cogieron todos los aparejos necesarios y las cañas de pescar y abandonaron la mansión.

Mientras descendían,Herman,a la vez que ofrecía un cigarrillo a su hermano,le hacía la siguiente pregunta:

-¿Recuerdas hace seis años cuando estuvimos en Moscú?

-¿Y como no iba a recordarlo?- respondía Karl-
 
-Verás,hasta este momento no quise decirte nada,pero ahora siento como si los remordimientos por ello me estuviesen cercando.El caso es que en esa estancia de tres meses allí vi cosas que tu no llegaste a presenciar.

Matrioska estaba ahora en Moscú.En frente del Teatro Bolshói.En la programación de esa tarde noche, Ballet en dos actos bajo la produción del coreógrafo y bailarín Yuri Grigorovich.Matrioska estaba que no paraba.

 -¿Porqué a mi?.¡Engreída Vulcana!-gritaba-,…¿eh?... ¡aparta de mi vista!, ¡ignorante!-,y soltó el brazo derecho de tal modo que fue a dar en el pecho de Tombili,que a sua vez golpeó a Tumbiliti, este a Timbilicin,para rematar en el suelo el más pequeño, Tumbilicito.- Resulta que vaya a donde vaya la tengo que tener presente,¡mierda!.¿Porqué es esto así?,¿porqué tengo que quererla si es tan ajena a mi?

-Nada…,uf…¡¡nos vamos para casa!,me tengo que dar un baño de esos relajantes. Tombili,Tumbiliti,Timbilicín y Tumbiliconcito …,¿a qué esperais?.

Mientras iban de camino hacia las afueras de Moscú donde Matrioska tenía su residencia, en un carro tirado por magníficos caballos, Matrioska reflexionaba.-Está bien, cogeré la flor, pero para ello debo batallar con mis enemigos. Si es que hay alguna o alguno que quiera sufrir las penalidades que lleva tal empresa. Pues no es poca cosa poder arrancar una belleza como esa de las raíces donde se vio a ella un día nacer esplendorosa.


El padre de Karl y Herman,.Jurgen Miller, fue un hombre autoritario, amigo de las viejas tradiciones de la raza aria que en su juventud vivió en el seno de una familia de clase media de Berlín, donde a la vez, su padre, Franz Miller, el abuelo paterno de los gemelos  trabajaba como ferroviario .Perteneció Jurgen a las juventudes hitlerianas cuando tan solo tenía quince años. Franz Miller, por el contrario, era de ideas opuestas al nacional socialismo y no dudó en ayudar a los pequeños grupos de resistencia al régimen autoritario que impusiera Adolf Hitler. Cuando tenía quince años de edad, Jurgen, decidió que la mejor carta de presentación para entrar en las juventudes hitlerianas era delatando a su propio padre, cosa que así hizo. Entró así a forman parte del grupo de la Jungmannschaften. Estalló la guerra, y en el último tramo de esta entró en el frente, ayudando en la defensa de Berlín, Su ambición era abominable. Al finalizar la guerra, dos meses después se trasladó a Friburgo. Una carta que recibió con matasellos de esa ciudad le llevó allí. La carta, entre otras cosas decía así:

 Mi buen amigo Jurgen:

En estos momentos de dolor y humillación, preciso es mirar hacia delante. Tal vez tú no te acuerdes de mí. Yo soy aquella niña que salvaste de morir ahogada en las aguas del río Spree, en el puerto fluvial de esa hermosa ciudad en la que estás. Recuerda que te dije que no me olvidaría de ti, y soy una joven mujer de palabra. Debes venir hasta aquí. Hay todo un mundo por delante, y oportunidades para quien  como tu demuestra tener ambición sin fronteras. Tu llegaste  a Berlín denunciando a tu padre por traidor a la raza aria y a mi me salvaste la vida.¿Que más puedo decir a tu favor? .Éramos unos adolescentes con toda la vida por delante y lo seguimos siendo. Necesitamos gente como tu...

Jurgen Miller fue hasta Friburgo, atraído por el extraño amor que hacia él sentía Lise. Al poco rato se casaron. Lise Schumann y Jurgen Miller, Jurgen Miller y Lise Miller. Tuvieron tres hijos , Karl y Herman, los gemelos, y una hermana tres años mayor que ellos, de nombre Clara. Lise poseía una cantidad económica considerable de dinero después de heredar dos propiedades de gran valor y una sustanciosa suma en joyas y acciones.

Así pues, estaban los hermanos Miller en dirección al río, para ir a pescar. Iban dejando atrás la fachada principal de la mansión de dos plantas, una magnífica casa de piedra con multitud de vanos cubiertos con ventanas simétricas de dos hojas acristaladas, con sus jambas y listones horizontales .En la primera planta una de ellas permanecía  abierta, pero solo parcialmente una de sus hojas, mientras que detrás de la otra se vislumbraba la figura de una mujer de ojos negros que llevaba puesto un vestido azul con plisados y cordones de seda. Su mirada se dirigía hacia sus dos hermanos, era Clara Miller.

Y en Moscú los escuderos Timbilicin y Tombili presentan informe a Matrioska de la última misión a ellos encomendada, la de averiguar si Vulcana posee alguna otra pretendiente; y dicen  saber de buenas fuentes de la existencia de una rival para conquistar el corazón de Vulcana, la que se creía  una Diosa, que obligaba a sus pretendientas a comerse una rosa, y que si no fuese satisfecha tal cosa tenían que buscar a la única en su especie, la flor que en el monte de los deseos crece, si es que de verdad querían, como así pareciere, que a ella  la Diosa  en unión voluptuosa y amor carnal se uniesen. Había una rival, así era, y se llamaba Charlotte.

-¿Charlotte?,¿y quien es esa Charlotte?

-Una mujer que sabe volar

-¿Cómo?,¿una mujer que sabe volar?...ajajá…menuda estupidez

-No sé, con tu permiso Matrioska-decía ahora Tumbili-¿por qué te extraña tanto?.Mira a nosotros cuatro. Sabemos volar. Y gracias a tu generosidad

-¡Vosotros volar?...,jalaj…no me hagáis reír…,lo que vosotros hacéis, y como ahí sí bien decís bajo mi consentimiento, lo que vosotros hacéis…es algo parecido a zanganear …¿entendido?.

Zánganos torpes  y cada cual más bajito vivos solo para cumplir misiones que os fueron encomendadas.¡Y nada más que eso!...¿de acuerdo o no?..¡en fin!...,me aburrís demasiado…¡fuera de mi vista inmediatamente!...¡uf!...esto….,¡No!...¡esperad!...¡más del informe!...¡algo de ellas!...¡Necesito saber!

-Dicen de ella quienes la vieron que parece como si fuese una mujer que se pegase al cuerpo de una nada más verla, de una rara belleza, muy sensual y sabia a la vez, y que  posee dotes propias de quienes son de condición masculina que la implementan, como la de quejarse continuamente. De momento no se sabe nada más.Pero se espera que pronto vaya en busca de la flor.

-Pues…¡a que esperamos!,pronto, rápido, subamos ya al monte. El secreto está en saber tratar bien a la flor.¡vamos!

Karl y Herman están ahora en el río, sentados en unas rocas. Herman sigue hablando:

-Así es hermano mío, nuestra hermana Clara está hechizada desde entonces. Tuvo en Moscú una relación con una mujer, yo nada quise decir, y sobre todo viviendo nuestros padres, pero ya no puedo más, es algo tan asqueroso. A nosotros nos enseñaron que estas cosas eran hijas del mismísimo demonio, y esto así debe ser, pues Clara desde ese día, y tú lo sabes como yo no sale de su alcoba.

-Pero,¿Qué estás diciendo?...,pero…Herman, yo soy tu hermano…,yo te conozco muy bien Herman. Sé de sobras que eres muy fantasioso…,pero esto que dices. Pero…¡Herman!.Estás sudando mucho Herman.¿que te pasa en la boca Herman?.Escúchame bien. Sé que lo que dices te lo crees…,lamentablemente así es…,pero…Herman…,escúchame por una vez Herman…¡Hazme caso!....Nosotros no tenemos ninguna hermana.

Matrioska volaba atravesando agarrada a sus cuatro escuderos atravesando los valles colindantes a la montaña del deseo. El paisaje iba cogiendo una tonalidad rojiza a medida que se iban acercando. Llegaron a la cumbre. Allí ya estaba la mujer alada Charlotte. Vista de cerca no se sabía si era hombre o mujer. Matrioska, esa mujer de enorme vitalidad y arrojo, ahora se contrajo, tanto que parecía una pequeña mosca, intentó decir algo pero solo le salió de la boca un pequeño hilo de saliva que parecía lava helada de la montaña. La fuerza interior de Charlotte era arrolladora. Matrioska se dejó llevar. Ya no hacía falta flor, ya no hacía falta alguien que pretendía ser una Diosa, ya no hacía falta ninguna Vulcana más.

-Karl, escúchame bien…,la verdad…es que…yo encerré a Carla en la habitación de la primera planta de la mansión que va a dar más al Oriente.¿Sabes?,en la que de pequeños jugábamos cuando venían los primos de Escocia. Pero…¡Karl!...¿?me escuchas?...¿porqué estás tan pálido?

-Pero…¿qué estás diciendo?...,¿de qué mansión hablas?.Nuestra casa es humilde…apenas una cabaña…pero…¡No!...¡Dios mío!...¡por favor!...¡Herman!...¡baja ese hacha!...por…lo que más…quieras…¡No!

-Yo maté a nuestro padre y nuestra madre

-¡No!...fue un accidente…ellos no lo oyeron…tu cortaste el árbol y…ellos no lo oyeron…estaban juntos…el árbol les aplastó…pero…¿qué vas a hacer con el hacha?

-Yo maté a Carla

El hacha quedó clavada en el tronco del viejo olmo. Herman lloraba desesperadamente.

-¡No!,¡Dios mío!.¿porqué este sufrimiento?-¡Dios mío!,¡porqué abandonas a los piadosos?...,¡no!...tu no existes…tu no eres ningún Dios…reniego de ti.¡Satán es mi guía y valedor a partir de ahora!...reniego de ti…

La realidad era que el único que existía era Herman. Vivía en una pequeña cabaña destartalada, en algún lugar de Las Selva Negra, el solo. Sin besos, ni caricias, pero sí con deseos de un nuevo amanecer que no llega. En la cabaña se encontró un libro que llevaba por título: “Vacaciones en Moscú. Mi querida Matrioska, un vuelo en el pasado”

 FIN

Xurx@erencia

 
 
 
 
Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.

UM CASO MISTERIOSO


Depois de fazer o amor com elas,com suas flores, com o estilo de suas macias festas, com as flores dela,a primavera; e subtis dedos que levavam o segredo à boca ,para deixar um cheiro fresco na ribeira; ou conquanto subia à montanha pela ladeira,deixando atrás sua saia e com alegres tonalidades ela,a primavera, degustava o ar que sobresalía dos pulmões de plácidas constelações amorosas em suspiro errante, tudo na órbita de Eros parecia se encontrar

Vulcã dança agora. Ela, quem cresse ser uma deusa, enquanto sua boca cala.¡Um,dois,três passinhos à esquerda,um semi-giro com ato de leve genuflexião para depois se elevar altiva,olhando aos olhos docemente. E a outra,a que era assim observada,que aparece re-deitada na fina erva re-cortada,como num deitado passadiço do amor que vai unido ao desejo e  fogo de paixão.Lentamente  se levanta como hipnotizada  achegando-se a Vulcã.

Não se pode falar de consumar um futuro esplendor se não existe uma fértil terra para a semeia.

-Dá-me tua mão, Vulcã,faz festas nos meus seios e eu nos teus.

-Primeiro come-te esta Rosa…,¡Matrioska!, a que eu te ofereço.

Pois já sabemos o nome da outra, Matrioska, uma jovem russa que dizem dela, algo exageradamente, que descendia dos Zares. Possuía um cabelo dourado que placidamente lhe baixava até seus delicados ombros, e uma pele fina como a areia do desierto. Vulcã e Matrioska,Matrioska e Vulcã simultaneando:

-Embora…,¿e porquê tenho que me comer uma rosa para poder-te tocar os seios? -dizia Matrioska_

-Porque sou uma Deusa, e assim te ordeno-respondia Vulcã-

-¡Que coisas mais raras pedes-me!.Além disso…está cheia de espinhas…-dizia Matrioska-

-Se não te comes a rosa não podes me acariciar, ¿Entendes? –dizia Vulcã-

-Com certeza que não. Igual é que sou eu muito palerma, não o sé. Porém, carece de sentido.-dizia Matrioska_

-No amor,deve-se obedecer aos caprichos da outra,e mais,como neste caso,se se trata de uma Deusa. –dizia Vulcã-

-Embora…,primeiro fui eu quem te ofereceu meus seios para ser acariciados e assim eu saborear os teus.Assm que,em tal caso,e como ti dizes ser uma Deusa.¡Responde-me!.¿Será ou não a mim a quem corresponda primeiro a potestade em privilégio .Pois não sou eu quem esteja de acordo com o que dizes. Eu gostava amor contigo e ti  que primeiro me coma uma rosa…¡Vá tolice!.Essas mordomias, ¿porquê?. Há gente na vida que se crêem Deusas e Deuses,como é teu caso….-dizia Matrioska_

-Eu não sou nengum caso, senão um fato em aparente estado carnal ,uma Deusa no trabalho. Os prazeres terrenais para os desfrutar comigo…; ¿não entendes que se eu me rebaixo a teu estado, ti então tens que submeter-te ao meu? –dizia Vulcã-

-Ti dizes ser uma Deusa, porém falas como ser humano ao dizer coisas tão mortais. Eu sou mais singela que esso. Se calhar seja como uma semente de estufa. -E ao dizer isto, Matrioska,com sua mão esquerda abriu ligeiramente a resistente lona que ia dar à Meca, onde estava a porta da jaima, e assobiou com força-Ao pouco se pessoavam adiante dela, colocados numa bicha horizontal. O primeiro,Tombilão um pouco mai alto que Tumbiliti e algo mais baixo que Matrioska; depois  de Tumbiliti era ,Timbilicim  que a sua vez ealgo mais alto que o mais pequeño, Tumbiliconçinho. A maior de todas e suprema era ela, Matrioska.

-¡Voltarás!,lembra-o. E quando voltes terá que ser com a flor que cresce no monte dos desejos, a única flor que existe dessa espécie tão solitária -dizia assim Vulcã-

As teias interiores da jaima, de tonalidades entre verdes e cor terra com desenhos de camelos e palmeiras no que parecia um idílico oásis, se fortaleceram pelo golpe das ondas luminosas de condição natural. Vulcã cria-se uma Deusa, e dela diziam que vinha dos Zares. ¿Que é melhor ou que é pior?, ¿de que ponto de vista neutral partimos? ¡Uma deusa e  uma monarca! Elas não o são, mas de uma forma ou outra fingem serlo. Porém, dá igual. Estão na mesma órbita do amor por diferentes motivos. ¿O amor?. O caso é que de algum modo ...;¡Bom! O que se pode dizer é que o destino as uniu, se essas coisas faz o destino, em caso claro está de que se saiba a origem, ou pelo menos se pesquise, pois se este é inpreciso permaneceremos nas trevas mais absolutas. Assim pois, destino e origem são a mesma coisa e nada mais que isso, se pode também estabelecer, isto é, tudo é mentira excepto …¡em fim!. Vulcã e Matrioska, a cada uma com seus intereses. Seus corpos estiveram a ponto de roçar-se.

Agora Matrioska voltava a Moscovo,com seus quatro acompanhantes, com seus fiéis escudeiros,Tombilão,Tumbiliti, Timbilicim e Tumbiliconçinho

-Igual és tu a que tenhas que vir até mim, ¡nunca se sabe! -dizia-lhe agora Matrioska a Vulcã energicamente, a modo de despedida.


Alguém, em algum lugar da terra, sabia também da existência de Vulcã, ou mais bem será melhor dizer que conhecia seu segredo. Ese lugar estava na Selva Negra. Dito assim parece que estamos a falar de África, ¡mas não!. Um dos estados federais de Alemanha é Baden-Wurtemberg, onde se encontram as correntes montanhosas de tão singular nome.
 

-Bem conhecido é que quem escondem mais enigmas na terra são as toupeiras, pois um segredo pode chegar a ser uma migalha de pão, dependendo dos olhos que a ela a comem. Hae também rastro de outros segredos, como a impressão que fixaram na côdea da árvore  nossa mãe e nosso pai…-Quem assim falava era Karl com seu irmão Herman, na mansão que possuíam em Friburgo -

-¡Sim!, o recordo perfeitamente, quando baixavam ao río. Eram jovens e se diziam coisas ao ouvido adiante das outras e outros. Havia menos liberdade, porém  muita mais união e ilusão.Agora,a vida parece uma caricatura que voa acelerada a nenhuma parte -dizia Herman-

-¿Liberdade?,engraçado nome e nada mais. -sentenciava Karl-Mas…,¡baixemos ao rio!, Herman.

Herman e Karl unidos, Karl e Herman. Dois irmãos gémeos de aspeto irrepeensível que entre os dois frisariam os sesenta anos.Agora bem,a partir da morte da mãe e o pai, tres anos atrás, num acidente de carro, baixando as pronunciadas laderas da montanha que iam dar à cidade desde a mansão,a relação entre os dois mudou. Começaram a não se levar tão bem.

Karl, agora, costumava se irritar com maior frequência do normal por coisas que aparentemente não devessem de oferecer uma importância maior , ainda que tentava ao mesmo tempo consolar a seu irmão, que era de espírito mais débil e vulnerável . Herman refugiava-se mais em si proprio, o que fortalecia um estado de ânimo e disposição que parecia desprezar a energia vital que lhe rodeava, com o que se manifestava  sua devir na envoltura de um garoto exageradamente introvertido. ¿Porquê?, costumava perguntar-se ele, ¿se eu era de terna infância prematuramente feliz. ¿Quiçá seja por isso?-. Uma coisa seguiam fazendo juntos. Ir a pescar ao rio. Pegaram todos os aparelhos necessários e as canas de pescar e abandonaram a mansão.

Enquanto desciam, Herman, ao mesmo tempo que oferecia um cigarro a seu irmão lhe fazia a seguinte pergunta:

-¿Recordas faz seis anos quando estivemos em Moscovo?

-¿E como não o ia recordar?- respondia Karl-

-Verás,até este momento não quis te dizer nada, -dizia Herman- mas agora sento como se os remorsos por isso me estivessem sitiando. O caso é que nessa estadia de três meses ali, vi coisas que ti não chegaste a presenciar.

Matrioska estava agora em Moscovo. Em frente do Teatro Bolshói. Na programação dessa tarde noite, ballet em dois atos baixo a produção do coreógrafo e bailarino Yuri Grigorovich. Matrioska estava que não parava. Ia de um lado ao outro da praça:

-¿Porqúé a mim?. ¡Engreida Vulcã! -gritava-, aparta de minha vista, ¡ignorante! - e soltou o braço dereito de tal modo que foi a dar no peito de Tombilão, que a sua vez golpeou a Tumbiliti,este a Timbilicim,para rematar no chão o mais pequeno, Tumbiliconçinho.-

Resulta que vá a onde vá a tenho presente, ¡merda!. ¿Porquê é isto assim?, ¿porquê tenho que a querer se é tão alheia a mim?-dizia lamentándose, Matrioska-

A função estava a ponto de empezar. A praça estava bastante coincidida

-Nada…,uf…¡¡vamos-nos para casa! ,tenho-me que dar um banho desses relaxantes. Tombilão,Tumbiliti,Timbilicim e Tumbiliconçinho…,¿a que esperais?.
 
Enquanto iam de caminho para fora de Moscovo onde Matrioska tinha sua residência, numa carroça atirada por magníficos cavalos, ela reflexionava. -Está bem, ¡apanharei a flor!, mas para isso devo batallar com meus inimigos. Se é que há alguma ou algum que queira sofrer as penalidades que leva tal empresa. Pois não é pouca coisa  arrancar uma beleza como essa das raízes onde se lhe viu um dia nascer esplendorosa-.

O pai de Karl e Herman, Jurgen Miller, foi um homem autoritario, amigo das velhas tradições da raça aria que em sua juventude viveu no seio de uma família de classe média de Berlim, onde ao mesmo tempo, seu pai, Franz Miller, o avô paterno dos gémeos,  trabalhava como ferroviário . Pertenceu Jurgen às juventudes hitlerianas quando tão só tinha quinze anos. Franz Miller, pelo contrário, era de ideias opostas ao nacional socialismo e não duvidou em ajudar aos pequenos grupos de resistência ao regime autoritario que impusesse Adolf Hitler. Quando tinha quinze anos de idade, Jurgen, decidiu que a melhor carta de apresentação para entrar nas juventudes hitlerianas era delatando a seu próprio pai, coisa que assim fez. Entrou assim a fazem parte do grupo da Jungmannschaften. Estoirou a guerra, e no último trecho desta entrou na frente, ajudando na defesa de Berlim. Sua ambição era abominável. Ao finalizar a guerra, dois meses depois transladou-se a Friburgo. Uma carta que recebeu com carimbo postal dessa cidade levou-lhe ali. A carta, entre outras coisas  dizia assim:

Meu bom amigo Jurgen:

Nestes momentos de dor e humillação, preciso é olhar para diante. Talvez ti não te lembres de mim. Eu sou aquela menina que salvaste de morrer afogada nas águas do rio Spree, no porto fluvial dessa formosa cidade na que estás. Recorda que te disse que não esquecer-me-ia de ti, e sou uma jovem mulher de palavra. Deves vir até aqui. Há todo um mundo por diante, e oportunidades para quem  como tua demonstra ter ambição sem fronteiras. Ti chegaste  a Berlim denunciando a teu pai por traidor à raça aria e a minha salvaste-me a a vida.¿Que mais posso dizer a teu favor? . Éramos uns adolescentes com toda a vida por diante e o seguimos sendo. Precisamos gente como ti...

Jurgen Miller foi até Friburgo, atraído pelo estranho amor que para ele sentia Lise. Ao pouco momento casaram-se. Lise Schumann e Jurgen Miller, Jurgen Miller e Lise Miller. Tiveram três filos: Karl e Herman, os gémeos, e uma irmã três anos maior que eles, de nome Clara. Lise possuía uma quantidade económica considerável de dinheiro após herdar duas propriedades de grande valor e uma sustanciosa soma em jóias e acções.
 
Por conseguinte, estavam os irmãos Miller em direcção ao rio, para ir pescar. Iam deixando atrás a fachada principal da mansão de duas plantas, uma magnífica casa de pedra com multidão de vãos cobertos com janelas simétricas de duas folhas acristaladas, com suas jambas e listões horizontais . Na primeira planta uma delas permanecia aberta, mas só parcialmente uma de suas folhas, enquanto por trás da outra se vislumbrava a figura de uma mulher de olhos pretos que levava posto um vestido azul com plisados e cordões de seda. Sua mirada dirigia-se para seus dois irmãos, era Clara Miller.
 
E em Moscovo os escudeiros Timbilicin e Tombili apresentam relatório a Matrioska da última missão a eles encomendada, a de averiguar se Vulcã possuia alguma outra ou outro pretendente; e dizem  saber de boas fontes da existência de uma rival para conquistar o coração de Vulcã,¡Sim!, a que se cria  uma Deusa, que  obrigava a  a comer uma rosa, e que se não fosse satisfeita tal coisa tinham que procurar à única em sua espécie, a flor que no monte dos desejos cresce, se é que para valer quissesse que  ela,Matrioska, e a Deusa  em união  amor carnal se unissem. Tinha uma rival, assim era, e se chamava Charlotte.
 
-¿Charlotte?,¿e quem é essa Charlotte?
 
-Uma mulher que sabe voar
 
-¿Como?,¿uma mulher que sabe voar?...ajajá…menuda estupidez
 
-Com tua permissão, Matrioska -dizia agora Tumbili- ¿por que te estranha tanto?.Olha a nós quatro. Sabemos voar. E graças a tua generosidade  

-¡Vocês voar?...,jalaj…não me fagais rir…,o que vocês fazeis, e como aí sim bem dizeis baixo meu consentimento, o que vocês fazeis…é algo parecido a zanganear …¿entendido? -dizia acaloradamente Matrioska- . ¡Zangãos desajeitados!...,  e a cada qual mais baixinho, vivos sozinho para cumprir missões que vos foram encarregadas. ¡E nada mais que isso; ¿de acordo ou não?..¡em fim!...,me aborreceis demasiado…¡fora de minha vista, imediatamente,...uff...isto...,¡não!..., ¡esperem!...¡mais do  relatório!...¡algo de elas!...¡Preciso saber!
 
-Dizem dela quem a viram que parece como se fosse uma mulher que se colasse ao corpo de uma nada mais a ver, de uma rara beleza, muito sensual e sábia ao mesmo tempo, e que  possui dotes próprias de quem são de condição masculina que a implementam, como a de se queixar continuamente. Por enquanto não se sabe nada mais, embora se espera que cedo ela vá na procura da flor
 
-Pois…¡a que esperamos!, cedo,veloz. Subamos já ao monte. O segredo está em saber tratar bem à flor.¡vamos!


Karl e Herman estão agora no rio, sentados numas rochas. Herman segue falando:
 
-Assim é irmão meu, nossa irmã Clara está enfeitiçada desde então. Teve em Moscovo uma relação com uma mulher, eu nada quis dizer, e sobretudo vivendo nossos pais, mas já não posso mais, é algo tão asqueroso. A nós nos ensinaram que estas coisas eram filhas do mismísimo demónio, e isto assim deve ser, pois Clara desde esse dia, e ti o sabes como eu não sai de seu alcova.
 
-Mas, ¿Que estás a dizer?...,porém…Herman, eu sou teu irmão…, eu te conheço muito bem, Herman. Sei de sobras que és muito fantasioso…,  mas isto que dizes. Mas…¡Herman!.Estás a suar muito Herman.¿que te passa na boca Herman?.Escuta-me bem. Sei que o que dizes to cries…,lamentavelmente assim é…,mas…Herman…,escuta por uma vez Herman…¡Faz-me caso!....Nós não temos nenhuma irmã.

Matrioska voava atravessando pegada a seus quatro escudeiros atravessando os vales colindantes à montanha do desejo. A paisagem ia apanhando uma tonalidade  avermelhada quanto mais  iam-se acercando. Chegaram à cimeira. Ali já estava a mulher alada Charlotte. Vista de perto não se sabia se era homem ou mulher. Matrioska, essa mulher de enorme vitalidade e arrojo, agora se contraiu, tanto que parecia uma pequena mosca. Tentou dizer algo mas só lhe saiu da boca um pequeno fio de cuspo que parecia gelada da montanha. Força-a interior de Charlotte era enroladora. Matrioska deixou-se levar. Já não fazia falta flor, já não fazia falta alguém que pretendia ser uma Deusa, já não fazia falta nenhuma Vulcã mais.

-Karl, escuta-me bem…,a verdade…é que…eu encerrei a Carla na habitação da primeira planta da mansão que vai dar mais ao Oriente. ¿Sabes?, na que de pequenos jogávamos quando vinham os primos de Escócia. Mas…¡Karl!...¿escutas-me?...¿porquê estás tão pálido?
 
-Mas…¿que estás a dizer?...,¿de que mansão falas?. Nossa casa é humilde…,mal uma cabanha,...mas…¡Não!...¡Deus meu!...¡faz favor!...¡Herman!...¡baixa esse machado!...pelo que mais…queiras…¡Não!
 
-Eu matei a nosso pai e nossa mãe
 
-¡Não!...foi um acidente…eles não o ouviram…ti cortas-te a árvore e…eles não o ouviram…estavam juntos…a árvore lhes esmagou…mas…¿que vais fazer com o machado?...,¡Não!...
 
-Eu matei a Carla
 
O machado ficou fincado no tronco do velho ulmeiro. Herman chorava desesperadamente.
 
-¡Não!,¡Deus meu!.¿porquê este sofrimento? -¡Deus meu!,¡porquê abandonas aos piedosos?...,¡não!...ti não existes…ti não és nenhum Deus…renego de ti.¡Satán é minha guia e valedor a partir de agora!...renego de ti…

A realidade era que o único que existia era Herman. Vivia numa pequena choupana escangalhada, em algum lugar da Selva Negra,  sozinho. Sem beijos, nem caricias, mas sim com desejos de um novo amanhecer que não chega. Na cabanha encontrou-se um livro que levava por título: “Férias em Moscovo. Minha querida Matrioska, um voo no passado”
 

Xurx@erencia (continuará)


 
Licencia Creative Commons
Este obra está bajo una Licencia Creative Commons Atribución 3.0 Unported.